Entrevista a Enric Capdevila, presidente de la Societat Cultural i Esportiva La Lira

La Societat Cultural i Esportiva La Lira, fundada en 1870 en Sant Andreu de Palomar de Barcelona, ​​fue una de las entidades galardonadas ex aequo del Premio BBVA a la Entidad del Asociacionismo Cultural Catalán, por su trayectoria histórica, capacidad para llevar a cabo proyectos transversales que abarcan diferentes manifestaciones culturales, la oferta formativa que ofrecen a las nuevas generaciones y también la apuesta por difundir sus actividades.

Este Premio forma parte de los Premios Carné que organiza el Ens Associacionisme Cultural Català, y que cuentan con la implicación de la Fundació Antigues Caixes Catalanes y BBVA.

Hoy hablamos con su presidente, Enric Capdevila.

 

«El espíritu del asociacionismo cultural en Cataluña

se basa en la cultura del esfuerzo y es lo que más nos identifica»

 

  1. Societat Cultural i Esportiva La Lira es una asociación cultural y deportiva con más de 150 años de historia. ¿Por qué se creó en ese momento y qué papel tiene en la actualidad dentro del barrio?

Inicialmente, la Asociación se llamaba Societat Coral La Lira y se fundó por un grupo de hombres que cantaban coral por afición y compartían juntos largos ratos. Poco después, compraron los terrenos donde se construyó el edificio que hoy es la sede y donde se realizan las actividades.

Ya a principios de siglo, las actividades corales se complementaron con la aparición de la sección de teatro y de forma más reciente la entidad se abrió a otras actividades del barrio: grupo sardanista, grupo excursionista, club de ajedrez, danza tradicional, televisión local, filatelia, club ciclista, peña barcelonista, grupo de rol, grupo de baile de salón, grupo de tenis de mesa…

Con la incorporación del Club de Ajedrez, en los años 70 tuvimos que cambiar el nombre de Societat Coral La Lira por Societat Cultural i Esportiva La Lira. Actualmente disponemos de 300 socios que suelen empezar participando en una sección y que después acaban conociendo y fidelizándose con a la entidad que año tras año se adapta a las nuevas necesidades del barrio y del entorno.

Ahora somos una entidad referente en el barrio que dinamiza la vida de Sant Andreu de Palomar mediante propuestas culturales, deportivas y de ocio que tienen como base el fomento de valores como la integración, la igualdad, la participación y el civismo.

 

  1. ¿Cómo se logra que una asociación que comienza con la coral llegue a tener la potencialidad actual?

Pues siendo una asociación abierta a todo el mundo, con una junta que incorpora a gente joven, que debe ser el futuro de la entidad. El 30% de la junta son ya mujeres y un 50% jóvenes. Para nosotros la entidad es cultura y damos servicio a la sociedad, siempre en conexión con otras entidades del territorio y entidades públicas, independientemente del color político de cada momento. El éxito es estar siempre al lado de las personas, que en el barrio son muchas, y realizar actividades dentro y fuera que motiven y dinamicen el barrio. Hacemos participar al vecindario y hacemos labor de comunidad.

También ayuda que, aparte de la junta que se implica en cada una de las secciones de forma voluntaria, tengamos una persona que se dedica a la gestión, pues la coordinación de todo lo que llevamos a cabo implica muchas horas de trabajo. Las subvenciones que recibimos del distrito, de la Diputació y de la Generalitat, más las cuotas de los socios lo hacen posible. También alquilamos salas a otras entidades.

 

  1. ¿Qué destacan de su entidad? ¿Cómo ven la Entidad La Lira en el futuro?

Yo soy muy optimista. Veo a gente joven implicada en secciones sobre todo como el ajedrez, las sardanas y el tenis de mesa; secciones que han crecido en los últimos años, con muchas ganas de participar en las competiciones que se realizan en toda Cataluña y de sacar la entidad adelante.

Continuaremos haciendo tantas actividades como podamos, captando socios a través de las secciones, haciéndolos fieles a la entidad, y realizando actividades solidarias. Un ejemplo es el teatro, puesto que, mediante la taquilla inversa, ayudamos a entidades del entorno que lo necesitan.

Ahora mismo tenemos muchos proyectos en curso. Estamos trabajando con las asociaciones gitanas para dar a conocer la cultura del pueblo romaní. Queremos abrir el hall a exposiciones que tengan que ver con el distrito; como un montaje sobre la película Plácido dirigida por Luis García Berlanga donde aparecían imágenes del barrio. También estamos trabajando para rendir homenaje al actor andreuense Jordi Rebellón, tan reconocido por su carrera en el cine, teatro y TV, que nos ha dejado recientemente, pues inició la sección del teatro en La Lira.

 

  1. ¿Qué ha supuesto recibir el Premio a la entidad Cultural del Associacionisme Cultural Català?

Sin duda, obtener este Premio nos ha dado una mayor notoriedad. Es importante que se visualice todo lo que hacemos, motivando a seguir trabajando con rigor y con los valores que nos caracteriza.

También lo fue recibir la Medalla de Honor de Barcelona en el 2020 por nuestra implicación, durante 150 años de historia, en la vida cultural y asociativa del antiguo pueblo y actual barrio de Sant Andreu de Palomar.

La pandemia como a todos nos ha afectado. Es cierto que algunas secciones se han reconvertido para realizar actividades on-line de sardanas, con ensayos virtuales, ajedrez, o teatro, con la creación de un proyecto en su canal de YouTube llamado “El fantasma de La Lira”, pero otros como la coral en la que participan personas mayores ha sido más complicado pues no se han podido reunir. Esperamos que un día podamos recobrar toda la actividad presencial, así que las buenas noticias nos ayudan a continuar y estar más implicados que nunca.

 

  1. 25 años ante la presidencia de La Lira es un buen ejemplo de…

Sí, yo me hice socio a través de las sardanas, mientras trabajaba como contable en una empresa. Ya me dedicaba todo lo que podía, pero ahora que estoy jubilado y dedico mucho más tiempo, estoy más activo que nunca.

El espíritu del asociacionismo cultural en Cataluña se basa en la cultura del esfuerzo y es lo que más nos identifica. Pienso, además, que desde las asociaciones tenemos un papel clave en la difusión de nuestras tradiciones, lengua, cultura y deporte.