“Poder actuar ante el público de nuestro entorno y establecer contactos profesionales nos ha aportado un valor añadido”
SenArts Quintet es una de las formaciones de música de cámara más jóvenes y con mayor proyección internacional del momento. Un quinteto de viento creado en 2022 en Barcelona, formado por los músicos Nieves Aliaño, flauta travesera, Pau Roca, oboe, Lluís Casanova, clarinete, Clara Caminas, fagot, y Carles Chordà, trompa.
Después de recibir reconocimientos en la prestigiosa competición internacional ARD-Musikwettbewerb, en la Carl Nielsen International Chamber Music Competition en Copenhague, en el Concurso Internacional de Música de Les Corts de Barcelona, el Premio del Público y el Premio Xavier Montsalvatge de ese mismo concurso, en 2024 fueron los galardonados con el 15.º Premio BBVA de Música de Cámara Montserrat Alavedra, organizado por la Fundació Antigues Caixes Catalanes, con el apoyo de BBVA.
Durante 2025 y 2026 este Premio les ha llevado a actuar por toda Cataluña, y ya disponen de proyectos en Europa.
- ¿Cómo surgió la idea de crear SenArts Quintet? ¿Por qué le pusisteis ese nombre y cómo os conocisteis?
La idea de crear el Quinteto SenArts surgió de nuestro clarinetista, Lluís Casanova, que nos llamó uno a uno con la propuesta de formar un grupo de cámara y prepararnos para el Concurso Internacional Carl Nielsen de música de cámara, que se celebraba en Copenhague unos meses más tarde. Este fue nuestro primer contacto, en noviembre de 2022, cuando nos encontramos para grabar el vídeo para el concurso y, a partir de ahí, la cosa funcionó y seguimos tocando juntos.
En cuanto al nombre, “SenArts” nace del juego con el número cinco —somos cinco miembros, un número impar— y la voluntad de incluir la palabra “arts”, como expresión de nuestro compromiso artístico.
Hace muchos años que nos conocemos. Primero coincidimos en la JONC (Jove Orquestra Nacional de Catalunya) y posteriormente la mayoría compartimos estudios en la ESMUC, donde se consolidó nuestra amistad y complicidad musical.
- El jurado del Premio BBVA de Música de Cámara decidió daros el primer Premio “por vuestra transparencia, precisión y homogeneidad tímbrica y la calidad individual de cada uno de sus intérpretes”. Como formación musical de viento integrada por cinco músicos, ¿cuál pensáis que es vuestro punto fuerte y, al mismo tiempo, la mayor dificultad?
Una de las principales dificultades del quinteto de viento es que los cinco instrumentos son de naturaleza muy diferente: la manera de producir el sonido varía en cada caso y, tímbricamente, también presentan una gran diversidad. No obstante, lo que podría ser una dificultad lo hemos convertido en uno de nuestros puntos fuertes. Intentamos aprovechar esta riqueza sonora para explorar una gran variedad de colores y texturas, lo que nos permite construir interpretaciones más ricas y genuinas. La búsqueda de homogeneidad sin perder la personalidad de cada instrumento es, precisamente, nuestro gran reto y también nuestra identidad como grupo.
Valoramos profundamente las palabras del tribunal; para nosotros son un gran honor y un estímulo inmenso. Recibir este reconocimiento nos anima a seguir trabajando con el mismo rigor y compromiso para que estas cualidades que han destacado sigan definiendo nuestro proyecto artístico
- ¿Con qué compositores y estilos os sentís más identificados y por qué?
Nos sentimos especialmente identificados con compositores del siglo XX como Hindemith, Ligeti o Nielsen, que han estado muy presentes en el repertorio que hemos trabajado durante estos casi cuatro años de trayectoria conjunta. El quinteto de viento cuenta con una gran literatura del siglo XX, y a menudo hemos recibido comentarios que destacan nuestra energía, potencia y carácter —cualidades que encajan muy bien con ese repertorio.
Dicho esto, también queremos remarcar que nos sentimos muy cómodos con el repertorio clásico. El periodo del Clasicismo ofrece numerosos quintetos de gran calidad, y nos gusta igualmente abordar ese lenguaje con rigor y sensibilidad estilística.
- Dedicarse profesionalmente a la música de cámara es muy complicado y en vuestro caso, aún más, al formar parte de orquestas reconocidas. ¿Cómo lo compatibilizáis?
Compatibilizar el trabajo en las distintas orquestas con el proyecto de cámara requiere un gran esfuerzo. Formamos parte de orquestas diferentes y eso implica coordinar calendarios, producciones y horarios que a menudo no coinciden. Pero lo hacemos con mucha ilusión, compromiso y cariño por el proyecto. Nos une una gran complicidad personal y artística, y eso se nota cuando hay que hacer pequeños sacrificios individuales por el bien del grupo. Nos lo pasamos muy bien trabajando juntos y esa energía es clave para que el proyecto siga creciendo.
- ¿Qué opináis sobre la situación de la música de cámara en nuestro país?
La situación de la música de cámara en nuestro país no es fácil. Los circuitos profesionalizados son limitados y la oferta no siempre puede absorber la gran cantidad de grupos que existen.
En el caso del quinteto de viento, nos encontramos a menudo con el reto de que el público y algunos programadores no conocen suficientemente esta formación. Aunque es la formación de viento más típica, sigue siendo menos habitual en los escenarios que un cuarteto de cuerda o un trío con piano. Uno de nuestros objetivos es precisamente dar a conocer el quinteto de viento y reivindicarlo como una formación con un repertorio rico, exigente y de gran calidad. A menudo hemos constatado que, tras los conciertos, el público queda gratamente sorprendido y nos transmite comentarios muy positivos.
Premios como el BBVA de Música de Cámara Montserrat Alavedra contribuyen decisivamente a dar visibilidad y apoyo a los grupos de cámara, y eso es fundamental para el futuro del sector.
- El Premio BBVA de Música de Cámara Montserrat Alavedra os posibilita hacer una gira por Cataluña de cinco conciertos, pasando por el Palau de la Música Catalana y el Conservatori del Liceu, el Espai Ter de Torroella de Montgrí, al Auditorio El Tívoli de El Vendrell y el Enric Granados de Lleida. ¿Qué ha supuesto ganar este Premio?
Ganar este premio ha sido un impulso muy importante para nuestra trayectoria. Veníamos de obtener reconocimientos en concursos internacionales en Dinamarca y en Múnich, pero este galardón nos ha hecho sentir especialmente respaldados en casa.
El hecho de que el premio incluya una gira de cinco conciertos en salas tan destacadas del país es clave. Más allá de la dotación económica y el reconocimiento, poder actuar ante el público de nuestro entorno y establecer contactos profesionales nos ha aportado un valor añadido muy significativo.
Además, nos hemos sentido muy bien acompañados por todo el equipo organizador. El trato cercano y el cuidado en todos los detalles han hecho que la experiencia fuera aún más enriquecedora y que pudiéramos ofrecer conciertos de gran nivel.
- Uno de los últimos conciertos, en el Palau de la Música, y gracias a la Associació Joan Manen que colabora en el Premio y promueve la difusión de compositores catalanes, estrenasteis dos piezas de los compositores Albert Guinovart y Marc Migó, compuestas especialmente para vosotros. También obras de otros compositores catalanes. ¿Qué ha supuesto este reto para vosotros?
Ha sido una experiencia muy enriquecedora poder trabajar directamente con Albert Guinovart y Marc Migó y compartir con ellos el proceso creativo. Estrenar obras escritas especialmente para nosotros es un privilegio y una gran responsabilidad. El concierto en el Palau fue especialmente exigente, ya que la mayor parte del repertorio era de nueva creación y, por lo tanto, hasta ese día nunca lo habíamos podido tocar delante del público. Prepararlo supuso un reto intenso, pero también muy estimulante.
Para nosotros es fundamental contribuir a ampliar el repertorio para quinteto de viento, especialmente con obras de nueva creación de compositores de aquí. Creemos que es importante incentivar la creación contemporánea y continuar inspirando a los compositores a escribir para esta formación
- Qué proyectos de futuro tenéis como grupo? Pronto estaréis tocando por Europa, ¿cómo lo afrontáis?
Hace unos meses empezamos a trabajar con una agencia de representación, Musiespaña, lo que nos ha abierto nuevas perspectivas. De cara al futuro se nos presentan proyectos diversos, como ampliar nuestra presencia por todo el país, colaborar con otros artistas y continuar impulsando la creación de nuevas obras.
Uno de nuestros objetivos es poder estrenar, en un futuro no muy lejano, una obra para quinteto de viento solista con acompañamiento de orquesta, que nos permita actuar como solistas ante una formación sinfónica. También nos planteamos realizar una grabación discográfica o audiovisual.
Este verano debutaremos en concierto en el Festival de Davos, en Suiza. Aunque ya habíamos actuado en Europa en el marco de concursos en Múnich y en Copenhague, será la primera vez que ofrezcamos conciertos dentro de un festival internacional. Haremos varios conciertos a lo largo de casi una semana, y nos hace una ilusión inmensa afrontar esta nueva etapa.