Eduard Costa y Joaquim Rucabado, presidente y vicepresidente de la Agrupació Cultural Folklòrica Barcelona (ACFB)

La Agrupació Cultural Folklòrica Barcelona (ACFB) fue fundada en 1922 con el nombre de Agrupació Sardanista de Barcelona, ​​y es actualmente una de las entidades culturales más veteranas en el ámbito barcelonés.

La ACFB realiza todo tipo de actividades para difundir la cultura catalana.  El reconocimiento a la “difusión y dinamización de la sardana desde hace más de cien años, a través de actividades bien consolidadas como las Bailadas de Sardanas en el Plan de la Catedral de Barcelona o el ciclo de Cobla en Barcelona” le ha hecho ganar el Premio BBVA a la Entidad del Asociacionismo Cultural Catalán, un premio que forma parte de los Premios Antoni Carné y que conceden la Fundació Antigues Caixes Catalanes y BBVA.

Hoy hablamos con Eduard Costa y Joaquim Rucabado, presidente y vicepresidente de la Agrupació Cultural Folklòrica Barcelona (ACFB).

 

«El premio nos da visibilidad, nos alienta y, al mismo tiempo, nos compromete a seguir trabajando con más ilusión que nunca por la cultura y la lengua catalanas».

 

La entidad, con más de 100 años de historia, ha sido distinguida con la Creu de Sant Jordi de la Generalitat de Catalunya (1988), la Medalla de Oro de la Ciudad de Barcelona (1997), y reconocida por la UNESCO. Ahora, con el Premio BBVA a la Entidad del Asociacionismo Cultural Catalán.  Debe ser un orgullo presidir una entidad que tanto ha contribuido a la cultura popular y tan reconocida a lo largo de los años…  

Sin duda, es un gran honor y, al mismo tiempo, una gran responsabilidad. Presidir una entidad con más de cien años de historia como la nuestra es sentir el peso de un trabajo muy bien hecho por muchas generaciones de socios y directivas. Un trabajo que nos ha llevado hasta donde estamos ahora y al que tenemos que honrar haciéndolo tan bien como nos sea posible. Reconocimientos como la Creu de Sant Jordi, la Medalla de Oro de la Ciudad de Barcelona o el Premio BBVA a la Entidad nos llenan de orgullo y nos indican que algo estamos haciendo bien, pero sobre todo nos reafirman en la idea de que nuestro compromiso con la cultura popular catalana sigue vivo y, al mismo tiempo, siendo necesario.

 

Desde la Agrupación llevo muchos años organizando los bailes de sardanas en el pla de la Plaza de Sant Jaume y ahora en el Pla de la Catedral de Barcelona. Bailes en los que participan Coblas de las comarcas barcelonesas y del país. ¿Cómo conseguí que esto se mantenga vivo después de tantos años?

Toda la tradición que cargamos en los hombros ya es un buen punto de partida para conseguirlo. La gente, sobre todo la gente sardanista, sabe que, casi todo el año, los sábados por la tarde y los domingos por la mañana en la Catedral, hay bailes de Sardanas. Los bailes en la catedral son casi como una marca en este sentido. Tenemos un espacio único, Coblas de primer nivel y una larga trayectoria, elementos que, en conjunto, nos permiten continuar con este proyecto. Además, actividades como el Ciclo de Cobla en Barcelona, en las que incluimos conciertos de gran calidad de exclusivamente música para Cobla, también nos aportan un gran renombre que hacen que el vínculo entre la Agrupación y la sardana sea cada vez más firme.

 

También he ido incorporando nuevas acciones musicales como por ejemplo el Memorial Joaquim Serra, socio de la entidad, para difundir su legado. ¿Es importante seguir creando música para Cobla y que ésta sea hecha por compositores catalanes o internacionales? ¿Qué momento vive la sardana y la Cobla catalana?

Es fundamental. La sardana y la Cobla no pueden vivir sólo de la tradición, deben seguir evolucionando. Por ello, el Memorial Joaquim Serra (y, en general, todo nuestro Ciclo de Cobla) cumple un objetivo primordial. Es un ejemplo de cómo queremos impulsar el legado de grandes compositores, pero también estimular la creación contemporánea. La sardana vive un momento de retos, pero está muy viva. Anualmente, se organizan más de 5.000 actividades sardanistas en toda Cataluña. Por lo tanto, también es un momento de oportunidades.

 

Aparte de la música y la difusión de la lengua catalana, dan mucha importancia también a la sección de montaña, el turismo cultural y el teatro con secciones específicas en la Agrupación. Son actividades que han interesado a los socios. ¿Cómo las adaptas a sus necesidades?  

Nuestras secciones (montaña, turismo cultural, teatro y también dramaturgos) son históricas, algunas con más de 50 años a la espalda. Pero a lo largo de los años han ido evolucionando. Actualmente, una parte importante de nuestros socios tienen una edad avanzada, y evidentemente las actividades de las secciones se adaptan a sus necesidades. Por ejemplo, ahora los socios de montaña no sólo hacen caminatas por senderos de Gran Recorrido, sino que también hacen salidas «Poco a poco», más planas y asequibles para más gente. Y los de turismo cultural salen en autocar desde Barcelona y cada mes van a un punto de Cataluña a visitar algún espacio e, importantísimo, a hacer una buena comida! Todo ello para que todo el mundo pueda seguir disfrutando de la Agrupación y de nuestra comunidad.

 

Vuestra asociación está en el corazón de Barcelona donde actualmente conviven recién llegados, barceloneses y turistas. ¿Cómo hacéis para llegar a toda la sociedad, sobre todo los jóvenes, captar nuevos socios y poder seguir creciendo como entidad?

Llegar a nuevos públicos es uno de nuestros grandes retos actuales. Actualmente somos casi 200 socios, sobre todo gente que ha estado ligada a la cultura popular toda la vida. La mayoría son personas de edad avanzada, pero estamos haciendo un esfuerzo por abrirnos a nuevas generaciones, principalmente a través de las redes sociales y de las actividades que organizamos. Sobretodo porque gran parte del trabajo que se hace en la Agrupación lo hacen voluntarios. Tenemos 3 personas en nómina que se ocupan de la administración, la secretaría y la gestión en general de la entidad, pero evidentemente la junta la formamos personas voluntarias. Y siempre necesitamos, por tanto, personas motivadas, con ideas nuevas. ¡Así que todo el mundo es bienvenido!

 

La palabra «folklore» engloba las tradiciones, las expresiones musicales y artísticas y costumbres tradicionales de un país. No obstante, cuesta sentir este término en la calle, en los medios de comunicación, y en la sociedad en general. Su uso se ha ido mermando y desvirtuando. ¿A qué se debe esto?

Es una palabra que, ya de entrada, suena antigua. Y la verdad es que el término tiene unas connotaciones reales de antigüedad, de lo que ya está obsoleta, que hace que, quizás, sea mejor no utilizarla. Porque puede ser contraproducente, ya que puede perpetuar los estereotipos existentes sobre la cultura popular, que la consideran antigua, pasada de moda o algo exclusivo de las personas mayores. Por ello, a pesar del nombre de nuestra entidad, creemos que hay que dejar de llamar «folklore» a las manifestaciones culturales hasta que no seamos capaces como sociedad de eliminar estas connotaciones, ya que actualmente es un término que impide que la cultura popular se actualice y merezca la aceptación de los nuevos públicos.

 

La colaboración con instituciones, entidades y personas del territorio siempre es necesario para cualquier asociación cultural. ¿Con qué alianzas y ayudas contáis para poder hacer posible todo lo que hacéis y plantearos nuevos retos de futuro?

Nuestras actividades se financian, principalmente, por dos canales: las cuotas que pagan nuestros socios (que se ajustan a las características de cada uno) y las subvenciones que nos otorgan instituciones como el Ayuntamiento de Barcelona o la Generalidad de Cataluña, aunque a menudo tenemos que luchar demasiado para poder conseguir el dinero que necesitamos. Las alianzas con otras entidades, como por ejemplo con Som Carrilet, la Confederación Sardanista de Cataluña, también son básicas en este sentido. Y otras alianzas menores, sobre todo con entidades de nuestro barrio, también nos ayudan a seguir adelante y a ir creciendo.

 

¿Qué ha representado recibir el Premio BBVA a la Entidad del Asociacionismo Cultural Catalán 2025?

Ha sido una inyección de ganas de seguir haciendo las cosas bien hechas. Ha sido un reconocimiento muy emotivo no sólo al presente de la entidad, sino a todas las personas que a lo largo de más de un siglo han hecho posible la Agrupación y han trabajado por ella.

El premio nos da visibilidad, nos alienta y, al mismo tiempo, nos compromete a seguir trabajando con más ilusión que nunca por la cultura y la lengua catalanas.